Duelo III: Etapa de Negociación y recuerdos

Continuamos hablando de las fases del duelo y como las viví, si no has leído las entradas anteriores Duelo I: Fase de negación/es verdad  y Duelo II: Fase de ira/buscando cumpables te aconsejo que comiences por ellas. Esta fase para mi es realmente confusa, ya que la pasamos de manera distinta a lo que cuentan y he leído.

Es cuando empiezan a pasar por tu cabeza pensamientos de si hubieses actuado de alguna manera distinta, la perdida podría haberse evitado. En nuestro caso ya nos dijeron los médicos que para evitar el accidente, tendríamos que haber tenido muchísima suerte, y que justo ese día a primera hora hubiésemos tenido revisión, nos hubieran hecho una ecografía, y en ella a lo mejor podrían haber visto el nudo verdadero.

También cuentan que si eres creyente, intentas negociar con tu Dios alguna forma de cambiar lo que te ha pasado. Pero yo en esta fase estaba tan enfadado con el mio, como para negociar por algo que no entendía porque nos había tocado…

También es la fase en la que se comienza a pensar cosas del tipo «si estuviera aquí, estaríamos haciendo esto…», «si no se hubiera marchado ahora podríamos dar un paseo», «si…», «si…», «si…» Muchos «si…». Nosotros también la vivimos algo distinta, la orientamos más a recordar lo bonito que fue el embarazo y las cosas que hacíamos… Cuando me iba y besaba a la mamá y a la tripita, cuando venía y avisaba a los dos que ya estaba en casa a lo Pedro Picapiedra, cuando cogía la guitarra y le cantaba la canción de «Yo te esperaba» de Alejandra Guzmán. De vez en cuando veía el vídeo que grabamos cuando preparamos su maletita para el hospital, vídeo que siempre me hacía llorar y que llegó un momento que dejé de ver hasta hace poco, que han pasado cuatro años.

Nosotros resumíamos todos esos momentos tan bonitos, que se convirtieron en tristes, en lo feliz que fuimos los tres  durante las 39 semanas que sabíamos que estuvo con nosotros, bueno realmente las 26 porque nos enteramos ya algo tarde de que estaba en camino.

 

Ya intentábamos coger fuerzas para poder seguir en este duro camino…

Mi hijo no ayuda en casa y no quiero que lo haga

A todo papá y mamá le gusta que su hij@ le ayude a realizar distintas tareas de la casa, en mi caso (como raro que soy) NO, no quiero que mi hijo me ayude, por el contrario me gusta que colabore 😉 .

La forma de llamarlo realmente es una tontería, al final el resultado es el mismo, pero creo que el matiz de decir colaborar a ayudar, en un futuro puede que sea muy positivo. Durante mucho tiempo le decía «quieres ayudar a papi a hacer la cena«, «me ayudas a poner la mesa«, «me ayudas a tender«, «me ayudas a…«, se lo he dicho tantas veces… Alguna todavía se me escapa 😦 .

El cambiar este vocabulario es algo que está resultando bastante difícil, ya no sólo porque me cueste a mi, que me cuesta un montón, es porque he crecido «ayudando» a mi madre y a mi padre en distintas cosas y también es por la gente, que no es consciente de ello y estoy seguro que no lo hacen por fastidiar… Por ejemplo cuando vamos a comprar, es raro que algún día no escuche de alguien un comentario del tipo «que bien, como ayudas a papá». Si me sigues en el blog o en redes sociales, sabes que intento cocinar mucho con mi nene, cuando alguien le pregunta «¿has ayudado a papi a hacer la comida, la merienda, la cena o similar?» respondo yo por el, porque su respuesta siempre será si, «¡NO!, no me ha ayudado, lo hemos preparado juntos» 😀 .

Dejemos un momento a los niños y ahora vamos a repasar a los adultos, si eres marido, padre, o un adulto que vive con más gente cuantas veces te han preguntado ¿ayudas con las cosas de la casa? Y si eres mujer, madre o vives con tu novio, y tu pareja colabora en casa… Cuantas veces has escuchado ¿Qué suerte tienes que te ayuda? A que estas preguntas «fastidian» mucho 😉 .

Pues empecemos desde el principio, no enseñemos a los niños a decir que nos ayudan, cambiemos el vocabulario y (espero) que el día de mañana no se oigan frases de «Que bien que ayudas a tu mujer», «Que suerte tienes», etc. Contribuyamos entre tod@s a que nuestros futuros adultos sean RESPONSABLES, con el cuidado de cualquier tipo personas, hogar…

Y si te encuentras conmigo en la cola de un supermercado, ves a mi nene poniendo cada cosa en la cinta transportadora… Te voy a pedir dos favores… El primero no te desesperes, su cuerpo es más pequeño y puede que tarde un poquito más en poner todo, del que tardarías tu y yo 😉 , pero el favor más grande que te pido es que no le digas que bien me ayuda, mejor dile que sabe comprar muy bien 😉 .

¿Y tu cuando eras pequeñ@, también ayudabas en casa?

 

Continuamos en nuestra aventura de aprender e ir mejorando poco a poco…

Duelo II: Fase de ira/buscando culpables

Continuamos hablando de las fases del duelo y como las viví, si no has leído la entrada anterior Duelo I: Fase de negación/es verdad te aconsejo que comiences por esa.

La segunda fase es la de la ira, de la búsqueda de culpables, de porque me ha tocado a mi… Es una fase que no sé cuando termina la primera y empieza la segunda. En nuestro caso más o menos las pasamos a la vez.

En esta fase recuerdo impotente las palabras de mi mujer muy a menudo «¿por qué? Si lo hice todo bien», yo sabía que era un accidente, que estaba con las hormonas revolucionadas, había sido madre y su cuerpo estaba cambiando para cuidar de un bebé… Un bebé que ya no estaba con nosotros. Yo me sentía impotente, lo único que podía hacer era abrazarla, darle besos, acariciarla y decirla que juntos lo superaríamos… En esos momentos pensé que sería más fácil, y que por lo menos nos teníamos el uno al otro.

Nosotros no culpamos a los médicos porque llegamos ya tarde, pero si hubiese ocurrido estando en el hospital estoy seguro que también entrarían dentro del saco… Siempre que nos pasa algo malo necesitamos buscar culpables y cuantos más mejor.

En mi caso como Católico que cree en un Dios amor, tenía mi mayor culpable… Como un Dios bueno que quiere a sus hijos permite que una pareja pase por tanto dolor, como puede permitir una muerte tan dura a un bebé al que ni le ha dado la oportunidad de nacer, crecer y poder ver si llegaría a ser bueno o malo. Para mi esto no tenía sentido… ¿De qué había servido rezar tanto para que saliese todo bien? Lo único bueno de tener fe, es que pensamos que está en un sitio mejor con personas que nos querían mucho y se encargarán de cuidarle.

Aquí empecé a tener ayudas de varias personas, que no habían pasado por lo mismo pero si habían vivido otros tipos de duelo… Infertilidad, diagnostico a su hij@ de algún trastorno/enfermedad y otras personas que entendían lo que es el duelo y que respetaban nuestros ritmos, decían palabras que realmente ayudaban. No las frases que tanto duelen por muy buena intención que se tenga. Si por desgracia has pasado o estás pasando por esto, seguro que te vienen un montón a la cabeza y lo que pueden llegar a doler… Un abrazo o un silencio muchas veces ayudan más.

 

Nos quedamos un tiempo parados en este camino, necesitábamos descansar y continuar asimilándolo.

 

No te preocupes… ¡Yo como con las manos!

Muchas veces no nos paramos a pensar como de distinto puedes ser el mundo para nuestr@s peques…

Uno de los primeros recuerdos que tengo (creo que tendría la edad de mi hijo ahora 3-4 años) es que estaban hablando mi madre y una amiga que nos invitaba a su boda, en esa época no existía los menús infantiles en esos eventos y pillabas a los niños un menú de adulto o comía del de sus padres (que con mi edad era lo habitual), pero esto lo descubrí después de lo que te voy a contar.

Al menú se llamaba cubierto, para mi un cubierto era un tenedor y una cuchara porque los cuchillos no los podía utilizar 😉 . Pues imagínate lo que podía pasar por mi cabeza escuchando esa conversación (yo tengo algún recuerdo de ello)…

– Le ponemos cubierto

– No hace falta

– Que sí, como no se lo vamos a poner al pobre

– Es que es pequeño y va a comer poco

– No pasa nada que coma lo que quiera

Para mi esto se me hizo eterno escuchando a mi madre y a su amiga, como podía ser tan complicado el tema de que me pusieran un tenedor y/o una cuchara!!! Me parecía que lo estaban pasando mal y de verdad no lo entendía, me parecía un tema tan tonto… Lo intenté, pero no era capaz de entender porque tanto dilema para un cubierto… Yo tenía la solución me lo llevo de casa o como con las manos… Frase que solté «No te preocupes si yo como con las manos«… La gracia que les hizo fue monumental pero a mi no tanto… Las dos se empezaron a reír y yo allí sin entender porque era tan divertido, si les había dado la solución para que dejasen de «discutir»… En ese momento es cuando me explicaron que a la comida de las bodas se llamaba cubierto… Yo recuerdo que lo pasé mal en esa situación, si me lo hubiesen explicado me habrían evitado ese mal trago, aunque gracioso para los adultos, porque claro como cualquier mamá cuando su hijo tiene alguna ocurrencia que considera graciosa, no puede callarse y tiene que ir contándolo a todo el mundo… Cosa que a mi como nene no me hacía nada de gracia y lo volvía a pasar mal 😦 cada vez que lo contaba.

Lo bueno es que la memoria de mi madre no era muy buena y al final esta anécdota sólo la recuerdo yo 😉 .

Cómo decía al principio, nuestro mundo puede ser muy distinto al de nuestr@s peques y vivimos a un ritmo diferente, nos cuesta ponernos en su lugar, en sus miedos, y lo peor… Podemos contar cosas que nos parecen graciosas pero a ellos no tanto y sienten que se les pone en ridículo.

 

Según crece mi nene, la aventura cada vez es más emocionante 😉 …

Duelo I: Fase de negación/es verdad

Si estás leyendo esto, espero que no hayas sufrido una perdida reciente y menos de tu bebé… Es algo que nadie debería vivir, es muy doloroso y puede que no te sientas comprendid@. Voy a intentar publicar todas las semanas unas breves líneas sobre cada fase del duelo y como lo viví junto a mi pareja. Son cosas que pasan, pero piensas que no te va a tocar a ti, que sería muy mala suerte. Pues a nosotros nos pasó y lo primero que tuvimos que hacer es vivir nuestro duelo, cada uno lo vivimos a su manera y el tiempo que necesitamos. Sigue leyendo

¿Me dejas tu coche?

Recientemente he tenido una avería en el coche 😦 y para ir al trabajo casi me resulta indispensable, ya que en coche tardo entre veinte a treinta minutos y en transporte público entre una hora y media a dos horas… Aunque encontré un taller donde me lo iban a reparar bastante rápido, de dos a tres días, yo necesitaba un coche para ir a trabajar. Y pensé que no sería nada difícil conseguirlo, peeeeeero me equivoqué.

Se me ocurrió ir a un parque con mi nene y allí me fui acercando a las madres y padres que estaban… Les iba preguntando «¿Me dejas tu coche?» tod@s ponían cara de sorpresa y me decían «¡¡¡No!!!«, yo no lo entendía y entonces les replicaba «¡Pero hay que compartir! ¿Me dejas tu coche?» y me empezaban a mirar con cara más rara, yo volvía a insistir «Venga se buen@ déjame tu coche, que lo necesito y yo luego te dejo el mío«, al final se cansaban de aguantarme y se iban…

Yo pensaba que conseguir un coche iba a ser facilísimo, porque no paro de escuchar en los parques a los papás y mamás decir a sus criaturas «Hay que compartir«, «tu lo tienes siempre«, «déjaselo un ratito«, etc. Pero todo cambia cuando usas el mismo argumento, para que esos mismos progenitores dejen un bien tan preciado como su coche a casi un desconocido 😉 .

Nunca me ha gustado insistir a mi nene que comparta, porque siempre me venía a la cabeza una situación similar a esta 😉 , según ha ido creciendo mi nene va compartiendo, fue algo que trabajaron mucho en la guarde… Si algún nen@ intentaba quitar un juguete ofrecían rápidamente otro (porque hay muchos) para que no se peguen 😉 .

Nosotros cuando vamos al parque solemos llevar varias palas, rastrillos, etc. Ya que cuando íbamos much@s niñ@s iban sin nada y querían jugar con los juguetes de mi nene, lo que ocasionaba que mi peque se cansase y al poco se quería ir a casa. No le apetecía luchar por poder jugar con sus valiosos juguetes… Yo tampoco le insistía si el estaba jugando con su pala y alguien quería jugar con ella, pues es normal que no le apetezca dejarla ¿a que te parece lógico?…. ¿has respondido que no?… ¿Me dejas tu coche 😉 ?

Otro tema es cuando los papás y mamás tampoco dejamos nuestros juguetes a nuestr@s peques 😉 , a mi nene le encantan los cuentos y cuando coge algún libro nuestro (bueno de su mami, que yo tengo pocos 😉 ) nos tenemos que morder la lengua para no decirle nada porque si no se lo dejamos… Yo luego no tendré el valor de decir que el me deje sus juguetes y menos que se los deje a alguien que no conoce nada.

 

 

Seguimos aprendiendo cosas juntos en esta aventura…

Mamá, Papá por favor no enseñéis esa foto!!!

Hoy voy a empezar con una pregunta ¿publicas fotos de tus nen@s en las redes sociales? Dentro de la blogosfera hay papás y mamás que publican fotos de sus nen@s en las redes, otr@s que intentan que no se les vea mucho y otr@s que no les gusta publicar ninguna.

Entiendo y respeto todas las opciones, y quería contarte porque en mi caso no me gusta publicar fotos de mi Peque. Yo nací en una época en la que no existían las cámaras digitales y revelar los carretes (espero que sepas que es un carrete 😛 ) era un poco «tostón» y algo caro, a esto le juntas que era el pequeño de 4 hermanos y el resultado es que casi no tengo fotos de pequeñajo ¿mala suerte o no tanta? Hace unos años me daba pena que tuviese tan pocas fotos mías de pequeño, pero había momentos que no me arrepentía tanto, ¿sabes en cuales? Cuando comencé la adolescencia e iba a casa de algún@ amig@, y dicha criatura se iba un momento a algún lado, dejándome a mi y al resto de amig@s con su padre o madre (solía ser más habitual que eso fuera cosa de las madres 😉 ) sacaban un álbum, caja o similar, llena de fotos del habitante de la casa cuando era pequeño y empezaban a enseñárnoslas… Entonces se escuchaba de fondo «POR FAVOR NO ENSEÑES ESAS FOTOS!!!».

Siempre hay en la casa de nuestros progenitores alguna foto que nos avergüenza, ¿te viene a ti alguna a la cabeza? Yo como tengo pocas no me puedo arrepentir de muchas… Pero si tengo una con un flotador y unas gafas de bucear que odio un poco y no me gusta que se vea, sobre todo porque tenía 12 años… tardé mucho en aprender a nadar 😦 .

Pues este es el principal motivo por el que no me gusta publicar fotos en las redes, si en mi época viví muchos momentos incómodos para amig@s mí@s cuando su padre o madre nos enseñaba esas fotos que le parecían «graciosas», pero a ell@s no tanto… Ahora con las redes sociales sería mucho peor ya que no se podrían borrar (aunque existe el derecho al olvido, parece que no es sencillo conseguirlo) y no haría falta que las enseñaran… bastaría con agregar a tus redes a l@s amig@s de tu hij@.

Cuando mi Peque sea un poco más grande y pueda decidir, entendiendo las consecuencias, entonces publicaré más fotos de nuestra familia. Pero por el momento, no quiero que algún día me diga ¡Papá por qué publicaste esa foto, que vergüenza!

He intentado buscar alguna Ley que contemple esto ¿conoces tu alguna?, yo no soy especialista y sólo he visto un par de ellas, pero tampoco es que cuenten mucho.


Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil

Artículo 4. Derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen.

1. Los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Este derecho comprende también la inviolabilidad del domicilio familiar y de la correspondencia, así como del secreto de las comunicaciones.

2. La difusión de información o la utilización de imágenes o nombre de los menores en los medios de comunicación que puedan implicar una intromisión ilegítima en su intimidad, honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses, determinará la intervención del Ministerio Fiscal, que instará de inmediato las medidas cautelares y de protección previstas en la Ley y solicitará las indemnizaciones que correspondan por los perjuicios causados.

3. Se considera intromisión ilegítima en el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen del menor, cualquier utilización de su imagen o su nombre en los medios de comunicación que pueda implicar menoscabo de su honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales.

4. Sin perjuicio de las acciones de las que sean titulares los representantes legales del menor, corresponde en todo caso al Ministerio Fiscal su ejercicio, que podrá actuar de oficio o a instancia del propio menor o de cualquier persona interesada, física, jurídica o entidad pública.

5. Los padres o tutores y los poderes públicos respetarán estos derechos y los protegerán frente a posibles ataques de terceros.


Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen

Artículo séptimo

Tendrán la consideración de intromisiones ilegítimas en el ámbito de protección delimitado por el artículo segundo de esta Ley:

Uno. El emplazamiento en cualquier lugar de aparatos de escucha, de filmación, de dispositivos ópticos o de cualquier otro medio apto para grabar o reproducir la vida íntima de las personas.

Dos. La utilización de aparatos de escucha, dispositivos ópticos, o de cualquier otro medio para el conocimiento de la vida íntima de las personas o de manifestaciones o cartas privadas no destinadas a quien haga uso de tales medios, así como su grabación, registro o reproducción.

Tres. La divulgación de hechos relativos a la vida privada de una persona o familia que afecten a su reputación y buen nombre, así como la revelación o publicación del contenido de cartas, memorias u otros escritos personales de carácter íntimo.

Cuatro. La revelación de datos privados de una persona o familia conocidos a través de la actividad profesional u oficial de quien los revela.

Cinco. La captación, reproducción o publicación por fotografía, filme, o cualquier otro procedimiento, de la imagen de una persona en lugares o momentos de su vida privada o fuera de ellos, salvo los casos previstos en el artículo octavo, dos.

Seis. La utilización del nombre, de la voz o de la imagen de una persona para fines publicitarios, comerciales o de naturaleza análoga.

Siete. La divulgación de expresiones o hechos concernientes a una persona cuando la difame o la haga desmerecer en la consideración ajena.


En mi caso que no me gusta publicar fotos de mi nene, ¿te imaginas que siento cuando alguien lo hace sin nuestro consentimiento? Ya no es por gente conocida, es más cuando vas paseando por la calle o estás en algún acto/evento y alguien hace una foto que sale mi nene… ¿La publicará en las redes? ¿Pixelará la imagen? Creo que lo mejor es que no lo piense 😥 .

 

Continuamos en nuestra aventura, tomando decisiones que no sabemos si son correctas, pero por lo menos pensamos que es lo mejor…

Codornices con salsa de verduras #CocinandoConPapi

Ingredientes (2 adultos y un niño de 3 años)

  • 5 codornices
  • 1 esqueleto de pollo
  • Verduras, en nuestro caso utilizamos:
    • Calabacín
    • Puerro
    • Zanahoria
    • Tomate
  • Agua
  • Vinagre

Preparación:

En una cacerola ponemos aceite y doramos las codornices, una vez estén listas las reservamos.

Partimos en dados las verduras y las añadimos a la cacerola, reogamos un poco, las cubrimos con agua y añadimos el esqueleto de pollo. Como a nosotros nos gusta el vinagre, añadimos un poco. Cocemos hasta que estén las verduras casi blandas, entonces añadimos las codornices y continuamos cociendo.

Una vez finalizado (pinchamos con un palillo tanto las verduras como las codornices, para comprobar que está todo blandito), retiramos las codornices y el esqueleto de pollo, para triturar todas las verduras.

Por último emplatamos poniendo las codornices y la salsa.

NOTA: La carne del esqueleto de pollo la guardamos y parte del caldo para hacer una sopa.

Comentario #CocinandoConPapi:

Con esta receta pueden colaborar un montón los peques de la casa dependiendo de su edad, en nuestro caso nuestro Peque ya empieza a pelar las verduras con el pelador… Llega un momento que pide ayuda y sujetando su manita pelamos las verduras los dos juntos.

Estoy buscando cuchillos para el, peo no los encuentro 😦 , por ejemplo si tuviese un cuchillo que no cortase mucho… El podría cortar el calabacín en dados. En este caso los corté yo y el me los iba pasando para echarlos en la cacerola.

Por último los dos juntos trituramos las verduras, que ya no le da miedo la batidora 😉 .

 

Seguimos en esta aventura que de aprender jugando y cocinando 😉 .

Hoy leemos: El pollo Pepe quiere jugar

Hace unos días gracias a literatura SM llegó a nuestra casa una nueva aventura del pollo Pepe: El pollo PEPE quiere jugar, todos los cuentos del pollo Pepe y sus amigos nos encantan en casa 😀 , y junto a este cuento han publicado otras dos aventuras más: El pollo PEPE y los COLORES y El pollo PEPE y el huevo.

Este cuento se diferencia a los anteriores que no es de pop-ups, como se puede comprobar en la portada es un libro de solapas, lo que hace que me guste más para niños pequeños… Algunos de los que tenemos de la colección del pollo Pepe y sus amigos está reparado con cinta adhesiva  😦 , por mucho cuidado que hemos tenido, no se puede evitar que un bebé vea algo que le llame la atención e intente cogerlo… Y ya sabemos que los bebés en muchas ocasiones son mucho más rápidos que su papá/mamá.

El cuento es recomendado para niñ@s de 3 años (justo la edad de mi nene) pero este tipo de libros, de colores llamativos, pocas páginas y duras… Se los llevamos leyendo desde muy bebé.

¡¡¡Atención puede contener spoiler!!!

El cuento empieza diciendo que el pollo Pepe quiere jugar, pero no encuentra su pelota 😦 , entonces empieza a buscarla… Y llega a una pocilga… ¿Estará allí dentro? Abrimos la puerta y nos encontramos con una sorpresa ¡una amiga del pollo Pepe! Seguro que sabes quien es 😉 .

Como no estaba allí la pelota se van a buscarla juntos y ven una caseta, donde tampoco está, pero se encuentran con otro amigo y siguen buscando la pelota los tres juntos. Luego ven unos juncos, pero allí no estaba la pelota 😦 sólo había otra amiguita…

Siguen tod@s junt@s buscando la pelota y llegan a un gallinero… abrimos la puerta y allí estaba la pelota 😀 .

Se pusieron a jugar tod@s al fúlbol, y el libro termina con una sorpresa… ¿Quien será el portero?

 

Para averiguarlo tendrás que leer el cuento y acompañar al pollo Pepe en su nueva aventura 😉 .

 

 

Cerrando etapas :( pero comenzando nuevas :D

Mi nene hace unos meses cumplió sus tres añitos, y eso quiere decir que se acaba una etapa en nuestra vida… La guardería, nos hubiese encantado que la guarde siguiera siendo de cero a seis años como ocurría hace no mucho, y así  mi nene podría estar tres años más, pero no puede ser y tenemos que llevarle a un cole (al final no escribí lo que supone buscar cole 😮 ), el pasado viernes habría acabado realmente la guarde (hoy se ha notado la falta de nenes, parecía un pueblo fantasma de una peli del oeste) pero como puede ir también en julio y es un lío intentar organizarnos irá un mes más… No quiero ni pensar el año que viene como nos vamos a apañar por estas fechas…

Estos días estoy un poco «tontorrón» recordando lo que han sido estos dos años en su cole de peques, donde pasaba unas cuantas horas al día… Me hubiera encantado poder estar yo con el todos los días, y no tener que dejarle en una guardería, pero ahora sé que a los 15 o 18 meses habría terminado loco… Necesitaría algo de tiempo para mi seguro 😉  y el ha hecho amiguit@s.

Recuerdo los primeros días, me pedí unos días de vacaciones para hacer yo el periodo de adaptación por varias razones, de mi le costaba menos separarse que de su Mami, a su Mami también la costaría separarse de el 😛 (a mi también pero lo disimulo mejor 😉 ) y por último porque me apetecía 😀 . El primer día fue genial porque estuvo sólo una hora y yo también con todos los nen@s en la clase, así pude ver que lo iba a dejar en un sitio genial con unas personas super profesionales. El segundo día ya fue un poco más duro, le tuve que dejar sólo y se quedó llorando 😦 , fueron sólo unas horas, pero se me partió el corazón, y cada día se iba subiendo un poquito más de tiempo hasta que ya se quedó la jornada completa… Ese día le toco a la Mami llevarlo y como me había pasado a mi, se la partió el corazón al dejarle llorando 😦 . Recuerdo esos días lo mal que lo pasaba, siempre mandaba un mensaje a Mami para ver si había llorado… Con la esperanza de que me dijera que no… Ese momento tardó en llegar ¡pero llego! y luego había días que entraba casi sin decir adiós.

Hemos tenido la suerte que estos dos años ha estado con las mismas profes, cuando lo habitual es que una cambie. Son dos personas encantadoras, que se desviven por l@s peques y nos daba una tranquilidad enorme saber que estaba tan bien acompañado, sobre todo al principio. Nuestro nene siempre ha sido muy mimosón y con ellas no le faltaba su dosis de mimos, le ayudaron un montón a que se adaptase perfectamente.

Estamos muy agradecidos a todo el personal de la escuela infantil (no digo nombres porque no me sé todos 😉 ), al AMPA del que hemos intentado participara todo lo posible, a todos l@s compañer@s de nuestro (sin olvidar a sus mamis y papis) y por último y de una forma más especial a sus profes Luci y Azu, no podremos olvidaros y haremos todo lo posible para que nuestro nene tampoco lo haga. Espero que alguna vez nos volvamos a encontrar en alguna etapa tan feliz como esta 😀 .

 

Por el momento seguimos en esta aventura cerrando etapas y abriendo nuevas…