Objeto indispensable para el Peque (Torre de aprendizaje II)

En una de las primeras entradas del blog, explicaba como fabriqué al Peque una torre de aprendizaje, y como es un objeto que se ha convertido casi en algo imprescindible en casa… He decidido dedicarla una segunda entrada.

torre

Hay que tener presente que cada niño es un mundo y su mamá y papá también. Tras estos meses siguiendo varios blog he visto muchas listas de «imprescindibles» que contienen cosas que para nosotros también lo han sido, pero otras que no lo han sido y que si ahora pudiéramos volver al pasado ni las compraríamos, bueno realmente nos las regalaron… Pero pediríamos que nos regalasen otras cosas. Por ejemplo la bañera alta la hemos utilizado menos de 10 veces como bañera, pero si la hemos sacado partido como cambiador… Ahora compraría un cambiador con cajones en vez de esa bañera. Otra de las cosas que hemos utilizado una vez (pero la hemos paseado mucho 😉 ) es la trona portátil que se pone en una silla y se ata a ella… Si alguna vez hemos comido en algún bar, pedimos allí la trona, si íbamos a casa de mis padres le dábamos de comer cogido, en casa de sus otros abuelos tiene otra trona y ya come en una silla normal sentado en un cojín… Un regalo que cuesta una pasta y casi no hemos utilizado. Esto no quiere decir que si algún día tenemos otro nene a lo mejor si utilizamos esta trona, la bañera seguro que no.

Pues después de esta larga introducción os voy a contar como ha ido metiéndose la torre de aprendizaje en nuestras vidas… Cuando la hice al Peque le encantaba meterse dentro, ¡estaba todo a su altura! Te propongo un experimento, siéntate en el suelo de la cocina y mira a la encimera y todo lo que te rodea… Está muy alto, ¿verdad? Pues eso es lo que ve un nen@, todo se escapa de su alcance de su vista… Y en su etapa de descubrimiento tiene que ser incomodo, pues aquí entra la torre… Le pone a una altura más que aceptable, puede ayudar en la cocina y lo mejor de todo para l@s mamás y papás «miedosos» como yo, se reduce un montón el riesgo de caerse 😀 .

Al poco tiempo de tenerla, ya empezó a señalarla cada vez que entraba en la cocina, para que le subiéramos a ella. La que hice no está preparada para que pueda subir y bajar el solo, pero debido a mi miedo prefería que fuera así, ahora que ya es más grande estoy pensando modificarla quitando la madera trasera y utilizarla para hacer un escalón, pero todavía no estoy seguro…

Después de estar en la torre cada vez que estábamos en la cocina, empezó a querer desayunar subido en ella, ya no hay manera que desayune en otro sitio… Esto es más o menos normal porque tanto Mami como yo desayunamos allí  (en la cocina no en la torre 😉 ) . Después del desayuno empezó con las meriendas… Ahora es llegar la hora de merendar, se va a la cocina coloca la torre en su sitio (la guardamos en un rincón ya que por temas de espació no la tenemos siempre puesta) te dice lo que quiere merendar y te pide que le subas a la torre.

Lo último que empezó a pasar al principio del verano, es que las cenas en el salón no las hacía muy bien… Cenaba muy poco y enseguida quería un yogur, pero un día que estábamos preparando la cena (el subido en la torre como siempre) mientras Mami le partía al peque la cena, el empezó a comérselo… Y probamos a cenar en la cocina, ese día cenó genial y empezamos a prueba y error… Si cenábamos en el salón cenaba muy poco y en la cocina cenaba muy bien incluso había días que repetía… Pues no íbamos a terminar mal los días 😉 y empezamos a cenar en la cocina 🙂 .

Durante este tiempo el me ayuda alguna vez a preparar cosas en la cocina subido en la torre, pero suele aguantar entre 20 y 30 minutos. Un día conseguí terminar un plato con el ayudándome 😀 , no fue gran cosa ya que era una ensalada de tomate (o carpaccio de tomate que mola más) pero a mi me supo a gloria aunque el no lo probó 😦 . Yo partía el tomate, el lo colocaba en el plato y luego le hechó orégano, ajo picado y pimienta:

tomate2

Como veis para nosotros se ha convertido en un elemento casi indispensable, nos podríamos apañar con una banqueta, por ejemplo esta:

banqueta

Pero como he comentado soy miedoso y tendría que estar mucho más pendiente de él.

La torre es una de las cosas que tengo en la cabeza para un posible regalo a familiares o amigos, cuando sean mamá/papá (eso si, la cocina de la mami y el papi no debe de ser pequeña) ¿Crees que puede ser un buen regalo? ¿Tu hijo te ayuda en la cocina?

 

Esperemos que nuestra aventura no nos termine llevando a comer también en la cocina… Siempre 😉

Camas Montessori, un gran descubrimiento

Uno de los miedos que teníamos como padres primerizos era cuando el Peque dejase de dormir en nuestra habitación, hace tiempo te conté como nuestro Peque se había “emancipado”.

Al poco de nacer el Peque y conociéndome lo que tardo en decidirme de las cosas… comenzamos a ver dormitorios infantiles. Inicialmente me gustaban (a mami no tanto) los trenes con nido debajo, ¡tres camas en una sola habitación! Para cuando viniesen amiguitos… Esto lo descartamos pensando cuantas veces han venido amigos nuestros a dormir a casa y si ocurre montamos una “acampada” con colchones por el suelo que seguro que le mola más 😉 .

Seguimos viendo los dormitorios normales con nido debajo… Casi todos tenían las camas altas y esto nos daba bastante miedo por si se caía… Se que todos los niños tarde o temprano terminan durmiendo en una cama sólos y se les suele poner una barra, o en su defecto como me decía alguna persona más mayor que yo unas sillas que no las mueve…

Pero a mi eso me seguía dando miedo…  Porque caerse se puede caer y aunque no le pase nada, la caída de la cama no es agradable y como poco se asustará bastante… Este tema quedó algo parado mientras el Peque seguía en su cuna en nuestra habitación.

Al final como no terminamos de decidirnos, veíamos que se iba a alargar lo de su dormitorio, y necesitábamos una cama por si el Peque pasaba una mala noche, que por lo menos uno pudiese dormir. Optamos por poner un somier de los simples con otro nido debajo… Con esto ganamos más tiempo para seguir buscando…

En nuestras lecturas sobre Montessori descubrimos las habitaciones Montessori, que nos encantaban y que por tardar en decidirme al final no pude montar… La idea que tenía era que fuese algo parecido a esto:

esquemahabitación

Como muy resumido destacaría las tres cosas de la imagen (puedes encontrar un montón de información en Internet) el espejo a su altura (esto fue el principal impedimento para montarlo porque no encontré ninguno irrompible bien de precio), una barra para ayudar a levantarse y un colchón en el suelo.

Como te conté en la emancipación del Peque cada vez dormía peor en la cuna y se empezó a acercar/acelerar el cambio a su habitación, por lo que optamos por fabricarnos nuestra “cama Montessori” reutilizando parte de lo que ya teníamos… El nido que teníamos lo dejamos a la altura del suelo y compramos una barra de madera para evitar que se callera, si se caía (que ha pasado un par de veces) la caída es mínima y tenemos protegido el suelo para que casi ni se entere…

cama

 

Lo bueno de las camas Montessori aparte de que la caída no es grande (cosa que nos ha venido genial ya que nos da mucha tranquilidad) es la autonomía que tiene el niñ@ para subir y bajar cuando desea… Esto puede ser un inconveniente y que le digas a dormir y no quiera… Nosotros no lo hemos tenido, pero la habitación es para dormir y cuando le preguntamos si vamos allí a contar cuentos sabe a lo que vamos, si no quiere dormir no va a la habitación… Esperemos que siga así 😉 .

No sé si conocías este tipo de camas, si tu nen@ está en esta fase de empezar a dormir sol@, y si ya duerme solit@ ¿nos cuentas tu/vuestra experiencia?

Otro pasito más en nuestra aventura…

Recoger ¿una aventura o no tanto?

A ningún niño le gusta “Recoger”, nuestro Peque suele tardar un rato en hacerlo como te contaba en una entrada sobre el tiempo, la velocidad y el espacio, la semana pasada me sorprendió estaba jugando en la cocina y tenía todo por el suelo, yo salí de la cocina y al poco vino el detrás de mí. Cuando iba a decirle que recogiese me llevé una sorpresa: Sigue leyendo

¿Frasco de la qué? ¿de la calma?

Hace unos meses leí algo que parecía maravilloso “EL FRASCO DE LA CALMA” :o, me quedé sorprendido con el nombre y lo que parecía ser algo milagroso, por eso comencé a bucear más por la red para seguir averiguando más cosas sobre este mágico objeto.

El frasco de la calma es una idea de María Montessori para el control de las rabietas, como a Mami y a mi nos gusta mucho esta metodología decidí fabricar nuestro “Frasco de la calma”, también porque el Peque lleva unos meses que las descubrió y empieza a ser habitual el buaaa!!!! Sigue leyendo